5 beneficios del ayuno intermitente

El ayuno intermitente está de moda. ¿Quieres saber porque? Aquí te lo explicamos.

Desde hace unos años para aquí se ha redescubierto el ayuno. Digo redescubierto porque hace milenios que se usa el ayuno para muchos fines, especialmente para mejorar la salud, pero tiene otras obvias utilidades.

Tengo más de 20 años de experiencia en ayunos, ayunos intermitentes y mono-dietas. Ya a los 20 años de edad decidí comenzar mi primer ayuno. Lo recuerdo perfectamente. Quise empezar un lunes, para hacer una semana a base de sólo agua. Trabajaba de repartidor, en un almacén de alimentación en Andorra la Vella. Aquella mañana me levanté muy animado, por lo que acababa de descubrir: las maravillas del ayuno. Al mediodía ya no podía más y me comí un chusco de pan.

Me sentí tan mal por no haber podido aguantar ni una sola mañana que decidí volver a probarlo. Total, después de comer aquel pobre chusco de pan, tampoco es que me sintiese genial. Así que decidí empezar de nuevo, pero desde el mediodía, desde aquel chusco de pan como punto de inicio.

Los beneficios que noté aquella semana, la claridad mental, la energía, la tranquilidad con la que enfocaba los quehaceres, la normalización intestinal de evacuación, en fin… tantas cosas fueron que, a partir de entonces, decidí hacer ayunos semestrales. Desde entonces hasta hoy he hecho de todo con los ayunos y las dietas y he conseguido una amplia experiencia, además de haber ayudado a un montón de gente a disfrutar de esos mismos beneficios. Qué, ¿te apuntas? ¿O prefieres que antes te hable de ello un poco más? ¡Acompáñame!

Primero de todo queremos que sepas que es el ayuno y la explicación no tiene mucho secreto. En realidad ninguno. Ayunar es no comer. Cuando no comes estás ayunando, cuando comes no estás ayunando. Ayunar no quiere decir inanición ni nada por el estilo. Quiere decir que no comes y que no comes por decisión voluntaria. De ahí que la palabra desayuno esté compuesta por el prefijo “des”, que quiere decir “salir de” y por “ayuno”, que quiere decir “no comer”… por tanto, desayuno quiere decir dejar de no comer, es decir, comer. Lo cual tiene sentido si llevas toda la noche sin haber ingerido ningún alimento.

Esto os lo explico para que veáis que en realidad estamos ayunando en diversos momentos del día y que se trata de lo más normal del mundo. Pero, ¿para qué sirve el ayuno? Bueno, ahora iremos a los beneficios, no os preocupéis. Antes de eso queremos separar lo que significa ayuno y ayuno intermitente.

El ayuno es el cese voluntario de ingerir alimentos con una finalidad específica. Podría ser perder peso, por cuestiones de salud, religión, o cualquier otra cosa. Pero se trata de no ingerir ningún alimento. En el ayuno intermitente, por el contrario, lo que se intenta es no comer durante una serie de horas seguidas. Por ejemplo, después de merendar, a las seis de la tarde, no ingerir nada hasta el desayuno del día siguiente a las siete de la mañana. También se considera ayuno intermitente ayunar una día a la semana, o cada tres días. O por ejemplo el famoso 16-8, 16 horas sin comer y 8 comiendo… (Esto en realidad sería, desayuno a las 08:00h, almuerzo a las 12:00h y meriendo a las 16:00h, de ahí hasta el día siguiente en el desayuno no ingiero ningún alimento. Esto es 16 horas no como, durante 8 horas voy comiendo).

La diferencia básica entre el ayuno y el ayuno intermitente es la duración, el tiempo en que se estará sin ingerir nada. En el ayuno se habla de días y en el ayuno intermitente de horas. Y, ¿Cuál es mejor de los dos? En realidad no hay uno mejor que otro. Todo depende de qué estés buscando con el ayuno. Depende de tu objetivo, un ayuno se adecuará más a tus necesidades y depende de cómo el ayuno intermitente será lo que más te convenga.

Pero eso da para mucho y, si queréis, un día os hablaré a fondo sobre ello, ya que tengo un poco de experiencia: llevo ayunando 2 veces al año desde los 21 años…

Ahora vamos a lo que habéis venido a leer aquí, los 5 beneficios del ayuno intermitente.

  1. La pérdida de peso: Este quizás es el más llamativo. La notable pérdida de peso que se experimenta con los beneficios que ello comporta no puede ser ignorado.
  2. El aumento de energía: Cuando tu organismo ayuna usa la energía de que dispone para otros quehaceres metabólicos, lo cual deja un elevado margen de energía disponible.
  3. La disponibilidad de tiempo: Sólo cuando ayunas te das cuenta del tiempo que gastas en la cocina y sólo aquellos que disfrutan de ese tiempo, valoran realmente lo que eso significa.
  4. La agilidad mental: Como ya hemos comentado, cuando ayunas tu organismo tiene más energía para otras cosas. Uno de los primeros beneficios que notarás será una claridad y agilidad mental.
  5. El sentido del humor y el estado de ánimo: Cuando tienes más energía, la cabeza más clara, más tiempo libre y encima adelgazas y te sientes bien contigo mismo y tu cuerpo, no puedes no estar de buen humor… Créeme.

Existen muchos otros beneficios para el ayuno intermitente, sin duda alguna, de lo que se tratará siempre es de que te sientas cómodo y responsable de tu salud para explotar al máximo sus beneficios.

Recuerda que:

Si comes, liberas insulina para almacenar energía (en forma de azúcar y luego de grasa). Y que mientras comes, aun gastando energía en la digestión, acumulas energía (=azúcar y grasa) de los alimentos.

Cuando no comes, no liberas insulina, no almacenas energía (no azúcar y no grasa) y haces otras actividades. Con eso consigues “quemar” los almacenes de energía del cuerpo: la grasa.

En fin, el ayuno intermitente tiene maravillas que contarte, ¿te animas?

No dejes de contactar con nosotros si quieres que te guiemos en el increíble camino del ayuno.

Pau Elias Mondelo

Naturópata y Coach en Nutrición Ortomolecular
Colegiado Nº 3248 ONC Fenaco

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