Fatiga adrenal y estrés

Qué es y como tratar de forma natural la fatiga adrenal.

 

Lo primero que nos debería ocupar en este nuevo vídeo es saber qué son y qué función tienen las glándulas suprarrenales. Para ello os hemos preparado una ligera explicación que nos ayudará a tener una pequeña idea del tema que hoy nos trae de vuelta.

Las glándulas suprarrenales se llaman así porque están situadas encima de los riñones, en los humanos. La de la derecha con forma piramidal y la de la izquierda con forma semilunar o de haba. En realidad, en algunos animales están situadas en otros sitios, por eso también las hallaréis por el nombre de glándulas adrenales.

Tienen funciones metabólicas, en la fabricación de ciertas hormonas que nos ayudan a la gestión y regulación de respuesta al estrés. La corteza de las suprarrenales también fabrica ciertas hormonas sexuales, para ambos sexos.

En todo caso, lo que nos atiene y lo que más nos importa es la fabricación de corticosteroides, como el cortisol, y de catecolaminas, como la adrenalina.

La definición que encontramos en Wikipedia sobre cortisol es esta:

“El cortisol (hidrocortisona) es una hormona esteroidea, o glucocorticoide, producida por la glándula suprarrenal. Se libera como respuesta al estrés y a un nivel bajo de glucocorticoides en la sangre. Sus funciones principales son incrementar el nivel de azúcar en la sangre (glucemia) a través de la gluconeogénesis, suprimir el sistema inmunológico y ayudar al metabolismo de las grasasproteínas y carbohidratos.​ Además, disminuye la formación ósea. Varias formas sintéticas de cortisol se usan para tratar una gran variedad de enfermedades diferentes.”[1]

Vamos a explicarlo un poco. Se trata de una hormona que se produce en las glándulas adrenales, como ya habíamos dicho. Se libera en respuesta al estrés. Esto quiere decir que cuando nos enfrentamos a un nivel de estrés cualquiera, sea endógeno o exógeno, nuestro organismo va a reaccionar ayudándonos liberando cortisol. De ese modo intenta ayudarnos a gestionar ese estrés y la respuesta de nuestro organismo frente a él.

Estrés exógeno: Se trata del estrés provocado por un agente exógeno, de fuera de nuestro organismo. Por ejemplo, una mudanza, una separación, la muerte de un familiar, un jefe un poco duro, problemas en las relaciones, etc…

Estrés endógeno: Se trata del estrés provocado por un agente interno. Por ejemplo, si nos poli medicamos estamos sometiendo a nuestro organismo a un estrés extra por tener que gestionar el exceso de agentes químicos que entran en nuestro organismo.

Continuemos. Dice que también se libera en casos en que haya un nivel bajo de glucocorticoides en sangre. Esto no nos afecta de momento. Sus funciones principales son las de incrementar el nivel de azúcar en sangre. Esto sí que es importante.

Incrementar el nivel de azúcar en sangre para poder dar respuesta a la energía extra necesaria para gestionar el agente estresor. Sea cual sea, necesitaremos de más energía para poder hacer frente a aquella situación que reclama más de nosotros. ¿Cómo lo hace nuestro organismo? Libera más azúcar, el azúcar se transforma en glucógeno y ya tenemos más energía. Hay que tener cuidado con esto, porque la liberación de azúcar se da en sangre, con lo que ello conlleva, una respuesta inmediata de nuestro organismo por parte del páncreas y la liberación de otra hormona, la insulina, para intentar gestionar este nuevo exceso de azúcar en sangre.

Suprimir el sistema inmunológico… ¿No os suena que después de épocas de estrés elevado hay una caída del sistema inmunitario? Es decir, ¿Qué os ponéis enfermos? Para poder gestionar toda la energía que necesita nuestro organismo para hacer frente a los agentes estresores, el cortisol reduce el sistema inmunológico al mínimo para aprovechar al máximo la energía en la gestión del estrés. Esto es especialmente importante y a tener en cuenta. ¿Cuántas personas, después de que su marido o su mujer tuvieran una grave enfermedad, han caído detrás? La enfermedad de una pareja es una fuente de estrés muy elevado. El organismo reacciona liberando cortisol. El cortisol ayuda a gestionar el estrés provocado por la situación exógena, (enfermedad de un ser querido), pero por otro lado reduce el sistema inmunológico. Los patógenos y las enfermedades aprovechan la ocasión para declararse en el organismo de la persona estresada, con el sistema inmunitario por los suelos. Mucho cuidado, por favor. En cuanto localicemos una época de estrés, o en cuanto sepamos que estamos estresados, trabajar el sistema inmunitario.

Ayuda en el metabolismo de las grasas, proteínas y carbohidratos. Bueno, la gente estresada, si os fijáis, suele estar muy delgada. Esto se debe a que los niveles elevados de cortisol ayudan a la gestión de los macronutrientes y su absorción y metabolización suele ser más efectiva.

Esto es lo que encontramos en la explicación/definición de Wikipedia sobre el cortisol. Pero tenemos que saber, además, que el cortisol destruye ciertos neurotransmisores cuando está elevado en sangre. Neurotransmisores tales como la serotonina, la “hormona del bienestar”. La serotonina es importante porque cuando está elevada, estamos contentos, alegres, positivos… Pero cuando está a niveles bajos solemos sufrir de ansiedad, angustia y/o depresión.

Es común padecer de una temporada de estrés y cuando ésta termina sufrir de ansiedad. Esto sucede porque la temporada de estrés en dónde el cortisol ha estado muy elevado, ha ido destruyendo la serotonina. Mientras los niveles de cortisol son elevados en nuestro organismo no notamos la ansiedad, porque estamos “on-fire”, pero cuando ya no hay estrés y los niveles de cortisol vuelven a su sitio, se nos aparece la realidad: los niveles de serotonina están por los suelos. Somos, entonces, incapaces de ser positivos, de estar alegres, etc.

Pero esto no acaba aquí: la serotonina es una hormona precursora de la melatonina, la hormona del sueño. La melatonina es una hormona que nos ayuda a regular los ciclos de sueño y vigilia, el ciclo circadiano del sueño. Sucede que cuando baja la serotonina, acaba bajando la melatonina y nuestro sueño se altera. ¿Cómo? Nos despertamos durante la noche, hacia las tres o las cuatro de la mañana. Así tenemos un cuadro que tela marinera: hemos estado estresados por algún motivo, ahora tenemos ansiedad, angustia y/o depresión y encima no podemos dormir. ¡Ay! ¡Querido Cortisol!

No os preocupéis, todo tiene solución. De momento vamos a continuar con la explicación de las suprarrenales.

Recordad que parte de la función de las glándulas suprarrenales es la de la síntesis de las catecolaminas: adrenalina, noradrenalina y dopamina. Estas tres hormonas, consideradas neurotransmisores y de las cuales es precursora la l-tirosina, un aminoácido, están muy ligadas a la respuesta del estrés y de la obesidad. Esto se debe a que son hormonas que regulan la respuesta a la recompensa que tiene nuestro organismo. Están ligadas al estrés porque si no seríamos incapaces de sostener situaciones estresantes durante un tiempo prolongado, ya que no habría respuesta “recompensa” a través de la dopamina y no habría capacidad de reacción sin la adrenalina. A la obesidad porque cuando se presenta el cuadro de ansiedad se tiende a cubrir o sustituir con la ingesta de azúcar, ya que nos provoca picos glucémicos que nos mantienen medio contentos mientras están en su parte más alta, pero disminuyen rápidamente. En seguida volvemos a necesitar un pico glucémico y así continuamente. El páncreas se agota de liberar insulina, el azúcar se transforma en grasa, la resistencia a la insulina hepática aparece y se plantea una pre-diabetes. La grasa se empieza a acumular en el organismo, ganamos peso, las arterias se taponan, el colesterol sube a niveles peligrosos, cada vez nos cuesta más movernos para hacer deporte… el síndrome metabólico está servido.

Nada de todo esto tiene que suceder. Se puede regular, gestionar, arreglar, prevenir y trabajar, así que vamos a ello.

Existen plantas que ayudan a tener una mejor gestión del estrés, regulando el cortisol que se necesita en sangre. A estas plantas se les llama “adaptógenas”. Estas maravillosas plantas nos ayudan a adaptarnos a las circunstancias. Parece que cada continente tiene su propia planta adaptógena: en Europa el Eleuterococo, en Asia la Ashwagandha o la Rhodiola, en China el Ginseng, en América del Norte el Ginseng americano, en América del Sur la Maca… En fin, algunas de ellas con propiedades con tendencia a la tonificación, otras con tendencia a la relajación, pero en todo caso todas con una función regladora del exceso de cortisol en sangre. Profundizaremos más en estas plantas en otro video.

Luego existen precursores de la serotonina. Recordad que la serotonina es destruida por el exceso de cortisol en sangre, trayendo consigo ansiedad, angustia y depresión. Además, hace bajar los niveles de melatonina y pasamos a tener problemas del sueño. Los precursores de la serotonina hacen que fabriquemos más cantidad de serotonina, reponiendo los niveles reducidos por el cortisol. Existen también inhibidores de la recaptación de la serotonina, que harán que tengamos más serotonina biodisponible para trata el estado de ánimo y que desaparezcan la ansiedad y la angustia. También existe la melatonina exógena, para poder hacer frente a la falta de sueño provocada por el estrés.

Vamos, existen muchas cosas que podemos hacer de manera natural para tratar estas disfunciones. Pero recordad que por muy natural que sea el tratamiento, existen interacciones y contraindicaciones en ciertas personas, patologías o si se combinan con otros fármacos, así que, antes de tomar nada, hablad y consultad a vuestro médico o terapeuta de confianza.

En todo caso, cuando tenemos niveles de estrés elevados y nuestro organismo tiene que liberar cortisol durante demasiado tiempo, le pasará lo mismo que al páncreas cuando tiene que estar liberando insulina durante demasiado tiempo: que se agotará. Empezará a ser incapaz de liberar cortisol, los niveles de serotonina serán tan bajos que ya será difícil recuperar. Las glándulas que fabricaban melatonina se han atrofiado rápidamente y son incapaces de producir más melatonina, no descansamos. La fatiga adrenal conlleva aquello que conocemos como fatiga crónica. Estamos muy cansado y somos incapaces de descansar correctamente.

El cuadro es horrible pero se puede tratar. Échale un vistazo al vídeo y te explicaré como podemos arreglarlo...

Pau Elias Mondelo

Naturópata y Coach en Nutrición Ortomolecular
Colegiado Nº 3248 ONC Fenaco

 

[1] https://es.m.wikipedia.org/wiki/Cortisol

 


Fuentes:

  • The influence of personality on the effect of iTBS after being stressed on cortisol secretion. Pulopulos MM1, De Witte S2,3, Vanderhasselt MA2,3, De Raedt R1, Schiettecatte J4, Anckaert E4, Salvador A5, Baeken C2,3,6,7.
  • What Is the Confusion With Cortisol? McEwen BS.
  • Possible adrenal insufficiency among fatigue patients in a psychosomatic medical clinic. Matsubayashi S1, Nakatake N1, Hara T.
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