Control de peso y síntomas del hipotiroidismo, hipertiroidismo y síndrome de hashimoto

Como tratar los síntomas del hipotiroidismo, hipertiroidismo y sindrome de hashimoto

Pues si, se pueden tratar de forma natural los trastornos derivados de la tiroides. Los síntomas del síndrome de hashimoto, el hipertiroidismo e hipotiroidismo dejarán de restarte calidad de vida.

La glándula tiroides es una glándula situada en el cuello, detrás de la garganta y que se encarga de la fabricación de hormonas, llamadas tiroxina o tetrayodotironina (la encontraréis en vuestra analítica con el acrónimo T3) y que se encarga de regular el metabolismo del cuerpo, entre otras cosas de transformar las calorías en energía y no en grasa; la triyodotironina (que la encontraréis en vuestra analítica con el acrónimo T4) ya que se encarga del metabolismo de las grasas y de los carbohidratos, además de otras importantes funciones como el ritmo cardíaco, la temperatura corporal y otras ; y la calcitonina, hormona compuesta por 32 aminoácidos y que regula y limita la cantidad de calcio en sangre.

Como podéis ver, es una glándula importante en lo que a sus funciones se refiere, pero nos vamos a centrar en el control de peso.

Efectivamente, si las hormonas producidas por esta glándula regulan el metabolismo corporal, de las grasas y de los hidratos de carbono, parece que va a tener un papel determinante en el control de peso. Una función limitada o deficiente de la glándula tiroides (hipotiroidismo) va a tener como resultado una deficiencia en el metabolismo de las grasas y de los carbohidratos. Es por esto por lo que la gente que sufre de hipotiroidismo se engorda. Recordad que el hipotiroidismo se puede tratar de forma natural, luego os explicamos cómo. En todo caso debemos tener en cuenta, cuando miremos nuestra analítica, que la función reducida de la glándula tiroides, es decir, el hipotiroidismo, se expresa cuando el rango en nuestra analítica sale elevado. Así, un rango de 5 a 7 se refiere a un hipotiroidismo subclínico y requerirá de un seguimiento y un control ya que si pasa de 7 tenemos un hipotiroidismo en toda regla.

¿Y esto que quiere decir?

Es muy fácil. Si tienes hipotiroidismo, (si en el examen clínico el TSH sale por encima de 7), tu glándula tiroides está fabricando poca hormona tiroxina. Esto va a repercutir en tu organismo con una deficiencia en el metabolismo de los macronutrientes y, por tanto, en una ganancia de peso.

¿Cómo se trata?

Tu médico te va a recetar la hormona tiroidea, tiroxina en comprimidos, y te va a decir que la tienes que tomar de por vida. Dar la hormona directamente al organismo presupone que damos por perdida a tu glándula tiroides y que vamos a darle exógenamente la hormona. Esto a la larga puede provocar una atrofia de la glándula tiroides, aparición de nódulos e incluso la extirpación de la glándula por cirugía. Hay que pensarlo bien antes de tratar el hipotiroidismo con fármacos.

¿Y cómo trato el hipotiroidismo de manera natural?

La glándula tiroides necesita dos elementos básicos para fabricar tiroxina. Estos son el yodo y la L-Tirosina, un aminoácido. En la medicina natural Ortomolecular suplementamos a nuestros pacientes de hipotiroidismo con L-Tirosina para que su glándula tiroides continúe fabricando la hormona tiroxina. En casos más agudos también aconsejamos el yodo, en forma de gluconato. Con estos dos elementos tu tiroides no deja de trabajar, sigue fabricando hormona tiroxina, no se atrofia, etc.

De esta forma, además, continuamos teniendo un metabolismo de los macronutrientes adecuado, (grasas y carbohidratos) y, por tanto, no hay ganancia de peso.

Si bien es cierto que vuestro endocrinólogo os va a decir que el fármaco para la tiroides lo tenéis que tomar de por vida, también os tengo que decir que la suplementación con L-Tirosina también es de por vida. La diferencia reside en que tu glándula tiroides continúe trabajando y regule todos los procesos metabólicos de los que hablamos al principio o que deje de trabajar en espera de atrofiarse para, muy probablemente, su ulterior extirpación. Es una decisión muy personal y os pedimos que valoréis todos los puntos antes de tomarla. Hablad con vuestro médico, con vuestro especialista en endocrinología, con vuestro naturópata, pero no os dejéis nada en el tintero.

Ahora os voy a hacer un pequeño repaso de las dos otras dolencias de la tiroides: el hipertiroidismo y el síndrome de Hashimoto.

El hipertiroidismo actúa al contrario que el hipotiroidismo y, si en el hipotiroidismo el examen nos sube, en el hipertiroidismo nos baja. Normalmente cuando la TSH sale por debajo de 2 nos diagnostican hipertiroidismo. Fijaos en como las personas que tienen hipertiroidismo se adelgazan muchísimo, al contrario que con el hipotiroidismo.

Los síntomas del hipertiroidismo también se puede trata de forma natural. Os recomiendo que busquéis información sobre la L-Carnitina, un aminoácido muy usado por los deportistas.

En el síndrome de Hashimoto es diferente. En este caso hay un problema en la glándula tiroides provocado por nuestro sistema inmunitario, que la ataca en pro de tu salud, pero no se da cuenta que nos hace daño. El síndrome de Hashimoto se ve acompañado por episodios de hipotiroidismo e hipertiroidismo. Así, no podemos tratar el síndrome de Hashimoto (Tiroiditis Crónica) con L-Tirosina ni con L-Carnitina, ¿por qué? Porque si damos L-Tirosina podemos provocar hipertiroidismo al sucederse una producción exagerada de la hormona tiroidea y si damos L-Carnitina podemos llevar al paciente a padecer de hipotiroidismo al disminuir la producción de la hormona tiroidea.

Como se trata de una patología autoinmunitaria, (nuestro sistema inmunitario nos ataca), se debe tratar con inmunomuduladores. Estos son elementos que existen en la naturaleza y que van a regular nuestro sistema inmunitario. Es decir, si tienes el sistema inmunitario híper reaccionando lo va a suavizar y si lo tienes bajo te lo va a estimular.

Os explico que sucedería con un fármaco. Normalmente, en una patología autoinmunitaria, la medicina convencional trata a sus pacientes con inmunosupresores. Esto son fármacos que lo que hacen es hacer bajar las defensas. De este modo el sistema inmunitario pierde la respuesta aguda que está provocando la enfermedad. El problema de trata con inmunosupresores es que nos dejan descubiertos para otras enfermedades. Nuestro sistema inmunitario está deprimido para que no actúe contra nuestras tiroides, pero tampoco actuará para con otras patologías. Así pues, trabajar con inmunosupresores es peligroso.

Efectivamente tampoco podemos tratar el problema con inmunoestimulantes por lo que ello presupone. Estimular el sistema inmunitario no sería muy coherente ya que estaríamos haciendo que reaccionase más y por tanto estaríamos estimulando el síndrome de Hashimoto.

Así, ¿cómo trato el síndrome de Hashimoto de forma natural?

Pues con elementos inmunomoduladores, como os decía antes. Existen algunos elementos con esta preciada función en la naturaleza y, estos, son los hongos medicinales. Reishi, Maitake, Shiitake, Melena de León, Cordyceps, Polyporus… Hay muchos y variados y, si sufrís de esta enfermedad, os recomiendo que busquéis información al respecto.

De todos modos y por favor, no dejéis de consultar con vuestro médico, con vuestro especialista y con vuestro naturópata para determinar los pasos a seguir. Informaos siempre de todo y no dejéis vuestra salud en manos de nadie. Sería quizás la cosa más irresponsable.

Espero que os haya gustado. ¡Podéis mirar el vídeo por aquí abajo y, si tenéis dudas, hacédnoslo saber!

Salud

Pau Elias Mondelo
Naturópata y Coach en Nutrición Ortomolecular
Colegiado Nº 3248 ONC Fenaco

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