Alergias: tipos, síntomas y tratamientos.

¿Que tipos de alergias hay? ¿Por que se produce una reacción en tu organismo? ¿Como se puede mejorar y/o tratar esta sintomatología? ¡¡Todo eso y más!!

Alergias, menudo rollo…

Cualquier época del año es susceptible de traer consigo algún tipo de alergia. En otoño, que se nos acerca, en primavera con las gramíneas, el polen y demás, verano e incluso en invierno con la humedad. Si bien es cierto que algunas épocas del año son más proclives a hacernos sufrir con ellas, nos podemos encontrar supeditados siempre. Sólo tenemos que mirar las alergias de contacto, por ejemplo, son alergias reactivas pero si tocas níquel o plata y eres alérgico, vas a reaccionar sea la época del año que sea.

En este artículo os vamos a hablar de un tipo muy concreto de alergias, ya que existen varios. Nos vamos a centrar en las alergias reactivas. Éstas las diferenciamos de las demás porque son de acción inmediata. En seguida que entras en contacto con el alérgeno o antígeno, empieza la reacción. Ejemplo: respiro gramíneas y me lloran los ojos o moqueo; toco níquel y me sale un sarpullido en la piel; me pica una abeja y mi organismo reacciona exageradamente creando un proceso inflamatorio elevado… En fin, hay de muchos tipos, pero lo que la diferencia de los demás tipos de alergias es que la reacción de tu cuerpo al alérgeno es bastante inmediata.

¿Por qué se da esta situación?

Bien, es bastante sencillo de explicar. Cuando tu organismo intenta hacer un proceso T-Reg de los glóbulos blancos y no sale correctamente, reacciona a aquello que debería haberlo activado. Os explico. Cuando un alérgeno o antígeno entra en vuestro organismo, vuestro sistema inmunitario reacciona para determinar si aquello que entra está bien o no para tu organismo. Pone, entonces, en marcha, un proceso de regulación del sistema inmunitario para que reconozca la sustancia y no haya hiper-reacciones (alergias). A este proceso se le llama T-Reg de los glóbulos blancos.

Si este proceso no se da correctamente, tu organismo no puede saber que el elemento que ha entrado no es dañino. Y para curarse de espantos, ¿qué hace? Intenta eliminarlo. Al no ser reconocido, el alérgeno deberá ser aturado. Ahora tu organismo entra en un proceso que se llama: Sensibilización.

¿Qué es la sensibilización a un antígeno o alérgeno?

El proceso de sensibilización es un proceso que inicia el cuerpo después de que el organismo no haya sido capaz de activar el proceso T-Reg de los glóbulos blancos en el momento de analizar un potencial alérgeno o antígeno.

Este proceso presupone que tu organismo va a sufrir si el potencial alérgeno entra en él. Así que inicia un proceso de reconocimiento a través de los macrófagos, unas células específicas de la gama blanca. Se trata de un reconocimiento del antígeno. En ese proceso se crean otro tipo de células específicas, llamadas inmunoglobulinas (Ig), que se liberarán y entrarán en acción en seguida que el alérgeno haga aparición. Las inmunoglobulinas son las células encargadas de eliminar el alérgeno del cuerpo y las que te van a hacer estornudar, toser, llorar, etc…

A modo de resumen: Tu organismo deberá reconocer el alérgeno para que cuando vuelva a entrar en tu organismo, éste esté preparado. Lo hace a través de los macrófagos. Para ello crea células concretas que sólo reaccionarán en el momento en que tus mucosas hagan contacto con el antígeno. Se llaman inmunoglobulinas.

Todo ello llevará a un proceso por-inflamatorio que derivará en la hiper-reacción de tu sistema inmunitario y la sintomatología tan desagradable que ya conoces.

Vale, ¿y qué podemos hacer con todo ello?

Evidentemente que se pueden hacer cosas y no depender perpetuamente de antihistamínicos ni corticoides. La naturaleza te ofrece soluciones siempre.

En el caso de las alergias enfocamos el problema desde muchos ángulos. Dieta, suplementación, estilo de vida… al final, la combinación de todos ellos nos resulta en éxito.

Desde aquí, desde la naturopatía, ofrecemos soluciones adaptadas a cada problema y a cada tipo de alergia. Lo que sí es cierto es que intentamos iniciar el proceso desde el origen, siempre intestinal, con la hiperpermeabilidad.  Así, iniciaremos un proceso de regeneración y cicatrización intestinal con una normalización dietética, baja en histamina, gluten e hidratos de carbono.

El proceso de normalización dietética e intestinal los combinaremos con otro proceso depurativo, especialmente del hígado y del riñón. Sabemos que, con cada latido del corazón, la sangre da una vuelta completa al organismo. Si en la sangre se encuentra el alérgeno, las inmunoglobulinas empezarán a actuar, provocando la desagradable reacción o alergia. Así, entendemos que un hígado detoxificado ayudará a limpiar de manera más efectiva los restos de antígenos que pueda haber y que puedan provocar la hiperreacción.

En una segunda instancia trabajaremos con enzimas digestivas para una mayor y mejor absorción de nutrientes y una menor reacción a ellos. De ese modo estamos cubriendo la mayoría del proceso inflamatorio intestinal que es el origen de la alergia.

Para la sintomatología existen plantas muy eficientes, pero la mayoría de ellas dependerán del tipo de alergia. Me explico: una alergia respiratoria mejorará más con un liquen de Islandia que con plantas para la piel. Efectivamente, las plantas más específicas para la piel, como la caléndula, irán mejor en alergias más enfocadas hacia allí y no serán tan efectivas para problemas pulmonares.

Existe, pero, un comodín: el grosellero negro, o también conocido Ribes nigrum L. El grosellero negro tiene funciones antiinflamatorias similares a la cortisona, no por nada se la conoce como la planta cortison like. Combina muy bien con otros elementos antiinflamatorios como el omega 3, la cúrcuma o las enzimas proteolíticas.

Debemos saber que cuando tu organismo ha creado una inmunoglobulina específica para un alérgeno, esa alergia ya no se va. Esas células ya las tienes. Lo que quiere decir es que siempre serás hiperractivo al antígeno en cuestión. Lo que sí podemos conseguir es que vivas asintomático. Que ya es mucho. Además de las mejoras que conllevará el cambio de estilo de vida con que te encontrarás en el proceso.

En fin, hay para escribir un libro y esa no es nuestra intención. Lo que queremos es que seas consciente de que existen opciones y nos hemos marcado como objetivo hacértelas llegar.

Por favor, no dejes de compartirlo ya que, quizás tu no sufras de alergias, pero el que las sufre lo puede agradecer y mucho. Créeme, sé de lo que hablo. Cuando yo era un niño era muy reactivo, al polvo, al humo, al pelo de los animales, al polen… tenía severos ataques de asma y eso limitaba mucho mi vida como chaval. Hoy vivo sin ningún tipo de problema gracias a los cambios dietéticos y de hábitos. Tú no tienes que ser menos y nosotros te ayudaremos a que no lo seas.

¡Un abrazo y no dejéis de ver el vídeo que acompaña este escrito y compartirlo con quien creas que lo necesita!

Pau Elias Mondelo

Naturópata y Coach en Nutrición Ortomolecular
Colegiado Nº 3248 ONC Fenaco

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